Hoy hace un año que El mundo de Marta existe. La verdad es que ha sido una celebración un tanto particular ya que hasta hace un par de horas había decidido cerrarlo el mismo día en que cumplía su aniversario. Estoy en crisis por motivos creativos, de autocensura y de tiempo... pero cuando estaba intentando redactar mi despedida algo dentro de mí me lo ha impedido y me ha pedido una oportunidad.No me gusta hacer las cosas a medias y últimamente me cuesta mucho trabajo mantener este espacio con vida. No tengo ni un solo minuto para dedicarle el tiempo que necesito y no puedo hablar de todo lo que verdaderamente me gustaría... pero pueden cambiar algunas cosas, y prefiero probar un último intento antes de tirar la toalla.
A partir de ahora actualizaré menos pero voy a intentar que la calidad compense la cantidad. No quiero marcarme un objetivo de frecuencia porque lo que quiero es que sea verdaderamente auténtico; y eso no se puede planificar. Mis visitas a otros blogs tampoco son tan frecuentes pero sigo ahí... no lo olvidéis.
Cuando nació este blog yo estaba hecha polvo. Escribir y compartirlo me ha ayudado muchísimo... y viendo y releyendo hemos podido comprobar juntos como una vida que estaba deshecha ha ido reconstruyéndose, poco a poco, en lo que es ahora. También agradezco todos los comentarios, los e-mails que algunas veces recibo de personas que me dicen lo mucho que les gusta, y los minutos que os he robado como lectores.
¡Gracias a todos!


