28/06/2008

Sobre el verano y pequeñas reflexiones

El verano ha empezado, y con él mi buen humor. Siempre me he definido como una mujer de sangre mediterránea porque el tiempo influye muchísimo en mi estado mental. No sabría vivir en un país en el que la luz y el sol brillaran por su ausencia. Y a pesar de que no soy muy buena aguantando el calor tengo que admitir que esta estación del año hace que yo esté en la cumbre. En verano, además de poder disfrutar del mar y del sol, parece que las cosas sean más fáciles y estoy mucho más activa. Además empieza mi temporada en Platja d'Aro, y los días que puedo pasar en mi pueblo para mí son media vida.

Tal y como anuncié no dispongo de mucho tiempo para escribir. Me han pasado algunas cosas sobre las que me gustaría poder hablar con más calma y detenimiento pero como eso ahora mismo no es posible haré pequeñas reflexiones sobre cada una de ellas.

Sobre la amistad
- Cris: Hace una semana asistí a su enlace, mi boda nº 4. Cris y yo nos conocemos desde que éramos adolescentes ya que íbamos al mismo colegio, pero es especialmente desde los últimos años que hemos estrechado nuestra amistad de una forma muy intensa. Es una niña difícil de conocer en profundidad y aunque tiene un círculo amplio de conocidos ella siempre se define como una persona que puede contar sus amigos con los dedos de una mano. Yo tengo la suerte de ser una de ellas y en su boda quiso demostrarlo de la mejor forma: quiso que yo leyera sus peticiones en la iglesia, fui uno de sus testigos y me regaló el ramo de novia al son de una de mis canciones preferidas de Hombres G. Me hizo partícipe al máximo de uno de los días más felices de su vida y con sus gestos hizo que también se haya convertido en un evento súper especial para mí. Durante toda la boda sentí una alegría y un orgullo muy particular y desde aquí quiero decirle, una vez más, que la quiero.

- Sobre una amistad recuperada: Los años de amistad entre dos personas crean lazos, vínculos, que se quedan enterrados en el fondo de nuestro corazón. A veces suceden cosas que hacen que esta amistad se vea seriamente mermada, y en ocasiones creemos que nunca podremos recuperar lo que perdimos. Pero si hay voluntad por ambas partes, intentamos sacar afuera el lado doloroso de las cosas y aceptamos la evolución tanto personal de cada una como de la relación en sí hay esperanza. Yo puedo decir que lo he logrado y que me siento super feliz de volver a sentirla cerca de verdad.

- Sobre una amistad dañada: Muchas veces he hablado de que en mi vida lo que tiene prioridad son mis amigos, ya que es lo que siempre me ha dado más alegrías y satisfacciones. A veces cometo el error de creer que los demás tienen las mismas prioridades que yo y sin quererlo espero que respondan o actúen como lo haría yo; craso error, ya que de vez en cuando me llevo un buen chasco. El problema es que si esto sucede el disgusto y la decepción que sufro es tan doloroso e intenso que no se me pasa fácilmente, porque me dan en mi punto más débil. Y entonces la Marta paciente y comprensiva se convierte en una persona muy dura diciendo las cosas. Por eso no voy a pedir perdón, porque no me arrepiento de nada de lo que he dicho y hecho ni tengo ganas de hablar sobre algo que no tiene ningún tipo de arreglo. La única cosa que me apetece es distanciarme y dejar que el tiempo, si es posible, haga su trabajo.


Sobre el amor



- Erik, un pequeño placer: Mi ahijado cumplió ayer 2 añitos. Al vivir en Girona no puedo verle muy a menudo durante el año pero en verano coincidimos en la Costa Brava. Para mí pasar ratos con Erik es una de esas pequeñas cosas que me salvan la vida, porque cuando estoy con él no hay problema en el mundo en el que pueda pensar mientras observo cómo habla, juega o cómo se ríe.

- Sobre el deseo: Creo que por primera vez en mi vida soy consciente de que en los últimos meses estoy en un momento de florecimiento y resplandor con el sector masculino. Y ahora, que me siento más fuerte y poderosa, sólo quiero que me deseen. Nunca hubiera pensado que con 30 años lo que querría sería dejarme querer por los hombres en lugar de buscar una pareja con la que compartir mi vida. No quiero ningún otro compromiso que vaya más allá de una buena velada o de lo que puede suponer sumergirse debajo de mis sábanas.

Que disfrutéis del verano con tanta energía como yo

16/06/2008

La playa

Hay dos manías que tengo: no me gusta que la gente con la que no tengo confianza me vea ni en pijama ni en bikini. Lo del pijama parecerá una cosa rara, pero para mí es una forma de vestir muy íntima, y no me gusta que me pillen sin estar cambiada. Lo del bikini es por motivos obvios: no me gusta que me analicen el cuerpo, de hecho me da más vergüenza que me vean en bikini que desnuda. Al sol todo el mundo puede observar la celulitis, las estrías, los michelines, las cicatrices y todas esas cosas que durante el año quieres ocultar al personal. Por suerte y con el tiempo cada vez he ido perdiendo el complejo... aunque no me apasiona mostrarme así.
Siempre pasa igual: cuando te prohiben algo no puedes evitar hacerlo, o al menos, quieres hacerlo... Es, por ejemplo, cuando te dicen que alguien tiene alguna marca que no es agradable por el motivo que sea... y basta saberlo para no poder evitar tener la mirada fijada ahí, ni que sea de reojillo... aaaaaay ¡cómo somos!


Esta semana estamos planeando con el Chico nº 2 que me tripolariza una escapada a Sitges para pasar el día en la playa. Total, que nos estamos maileando para preparar la jornada y yo, toda respetuosa y para evitar malentendidos, le mando este mensajito:

"[...] Oye, quería comentarte una cosa... Que sepas que yo hago topless para tomar el sol. Lo digo porque algunos chicos os mostráis un poco violentos así que yo aviso por si acaso, no quisiera molestarte.... [...]"

Respuesta del Chico nº2:

"No te preocupes Marta, no me importa que hagas topless. De hecho yo estoy en fase nudista. Como no conozco bien esa playa he pensado en llevar unos shorts por si acaso. Dime qué te parece la idea."

Glups...

10/06/2008

Cómo celebré mis 30 años

Ni en el mejor de mis pensamientos hubiera creído que la celebración de mis 30 años sería tan genial y perfecta.

Sin saberlo, Coral me pidió comentando este post algo que ya hacía muchos meses me rondaba por la cabeza: una carta al viento. Si algo me ha enseñado toda mi trayectoria es que las personas que me lo han demostrado todo, en mi caso concreto, son mis amigas. Así que pensé en rendirles un homenaje al cumplir 30 años y decidí hacer un escrito para cada una en señal de agradecimiento. Dios sabe el tiempo y las lágrimas que he gastado redactando todas y cada una de ellas... pero no cambio por nada el momento en que cada una cogió su hoja, y el bar se quedó en el silencio más profundo mientras yo las miraba a todas: primero serias, luego se iban soltando pequeñas risas y sollozos intermitentemente; cada una tenía su momento. Fue bonito, muy bonito. Y esta fue mi sorpresa: les entregué mi corazón con la mano.

Luego me tocó el turno a mí y en mi fiesta también hubo de todo. Después de sortear un montón de pruebas me obsequiaron entre todos con dos regalos súper especiales.


El primero fue este reloj. La primera vez que lo vi en una tienda yo debía tener unos 15 años. Era carísimo, totalmente inalcanzable y más siendo una adolescente, pero pensé: "Cuando tenga 30 años me compraré este reloj". Cuando cumplí los 18 años mi abuela me regaló un modelo de la misma marca pero de una gama más baja, también muy bonito, de hecho tanto que hasta este fin de semana seguía llevándolo. Y nunca cambié de reloj porque nunca quise otro que el que vi... y cada vez que pasaba enfrente de una joyería me paraba a observarlo y admirarlo; nunca renuncié al sueño de tenerlo... y ese sueño se ha realizado gracias a toda mi gente (sino ya os digo yo que esa promesa que me hice no hubiera podido cumplirla).


El segundo fue lo mejor: un diario. Con el mismo formato del periódico La Vanguardia me regalaron un diario hablando sobre toda mi vida, relatando anécdotas con sus correspondientes fotos. La segunda parte era un artículo escrito por casi todas las personas a las que quiero en la que, por una vez, los demás escribían sobre mí. Nadie mejor que yo sabe el valor que tiene eso... y no os podéis llegar a imaginar la ilusión que me hizo. Lloré como una niña pequeña.

Gracias a todos por haber hecho que este día haya sido uno de los más felices de mi vida. Un beso muy especial a mi hermana, que ha sido la artífice de todo esto y gran culpable de mi sonrisa...

07/06/2008

Y llegaron los 30...

Desde que cumplí los 29 que me he estado preparando para esto... hoy una servidora cumple 30 años, y creo que ahora que los tengo me siento mucho mejor que durante todo el proceso que ha durado hasta ahora.

Sí, he tenido crisis de los 30. En teoría se supone que a estas edades una ya debería tener una vida mínimamente estructurada y aunque sí la tengo no es como yo la imaginaba. Pero no va a ser hoy cuando me queje, porque quiero estar contenta.

He preparado durante meses el día de hoy. Después de mil cambios de planes disfrutaré de mi día con mi hermana y mis amigas más íntimas y por la noche con cuarenta y pico personas entre familia y amigos.

En la actividad diurna hay una sorpresa para mis amigas. En principio la sorprendida debería ser yo y aunque no descarto que eso suceda también yo he querido rendir un homenaje a las personas que más quiero.

Me hizo mucha ilusión preparar la invitación para mi fiesta con mi amiga Magda (adjunta en la foto) y voy a montar una fiestecilla en el bar de un amigo. No es nada del otro mundo, habrá un pica-pica y unas copas pero tendremos el local cerrado para nosotros y lo más importante es la buena compañía que tendré, y que estaré muy arropada por la gente a la que quiero. De lo que pase después de las copas ya eludo responsabilidades...

La verdad es que en un día como hoy y después de muchas reflexiones que he hecho sobre estos 30 años de mi vida sólo quiero dar un abrazo a mi familia, dar las gracias a mis amigas y decirles a todos los que han pasado por mi corazón que les quiero por todo lo que fueron.

Millones de besos a todos... Prometo colgar un post contando cómo ha ido.

02/06/2008

Meri y Álex


Este fin de semana asistí a mi boda nº 3 del mes de mayo. Pero esta en concreto era muy especial porque por primera vez no sólo asistía como amiga de uno de los novios, sino de ambos. Mi historia con Meri y Álex es singular donde las haya y el conocernos ha jugado un papel importante en la vida de los tres.

Conocí a Meri cuando tenía 18 años. Estaba en Platja d’Aro, en el bar donde he pasado todas mis noches de verano, y al ir al baño con una amiga conocimos a una niña más alegre que unas castañuelas. Como la cola era infernal estuvimos un buen rato charlando pegándonos unas risas... y después de eso seguimos coincidiendo en ese bar, noche tras noche, durante toda la temporada. Lo que empezó como una distracción para hacer una espera más llevadera se terminó convirtiendo primero en una persona conocida, a una de las juerguistas habituales de la noche gerundense que no fallaba nunca (como una servidora); después de eso empezamos a intimar y con el paso de los meses Meri se convirtió primero en una compañera de fiestas y finalmente en una de mis amigas más íntimas.

Para mí Meri es una persona ante todo visceral y alegre. Es más sensible de lo que le gusta reconocer, muy pasional con lo que ama y le gusta y admiro profundamente su espontaneidad y la chispa que tiene. Tiene don de gentes, se te mete en el bolsillo a los cinco minutos de charla con su desparpajo. No engaña a la gente, es llana y transparente y no tiene problemas en manifestarlo y transmitirlo.

Siete años después Meri conoció a un chico durante la verbena de San Juan. Me lo comentó sin darle más importancia, y justo coincidió que una semana después yo conocí a ese chico mediante un amigo común. A las pocas horas de conocernos con Álex ya me di cuenta de que era el chico perfecto para Meri. Él y yo congeniamos enseguida, y durante todo el mes siguiente a nuestra presentación me dediqué a insistirle a mi amiga que tenía que quedar otra vez con él así que terminamos yendo a cenar los 3 hasta que vi que surgió la chispa... una chispa que se convirtió en 5 años como pareja.

Álex es el ejemplo de un amigo al que me une una gran complicidad. Puedo decir es de las personas con las que más me río y lo mejor que tiene es que es su bondad.

Pero aquí no termina todo. Hace tres años y medio Álex me propuso que entrara en su proyecto laboral; desde entonces trabajamos juntos y desde el sábado pasado mi amiga es la mujer de mi jefe.

No siempre ha sido fácil. Llegar a encontrar el equilibrio entre estas relaciones tan estrechas ha sido complicado a veces pero creo que lo hemos logrado, y su boda ha sido una de las que más he disfrutado en toda mi vida porque la he vivido muy de cerca por ambos lados.

De su enlace me quedo con la mirada de Meri cuando entró en la iglesia, con el “No me llores” que me dirigió al pasar enfrente de mí cuando yo era un mar de lágrimas, lo emocionada que estaba con las rosas que le regaló su ya entonces marido por sorpresa, con el hermoso baile que abrieron y con el abrazo que me dio Álex diciéndome “Gracias por todo”.

Que se quieran me ha hecho y me hace muy feliz. MUCHA SUERTE, merecéis toda la del mundo.