31/08/2008

Escritor invitado: Miguel Ángel Raya

Hace ya una semanita que he vuelto de vacaciones y estoy sumergida en el más abosluto caos. Aún no he tenido casi tiempo de responder comentarios y apenas he visitado otros blogs... me ha ido de perlas llegar a casa y tener en mi bandeja de entrada la colaboración de Miguel Ángel Raya Saavedra. Hace tiempo le pedí que fuera mi escritor invitado y me hace mucha ilusión que haya accedido a ello.
Miguel Ángel es psicólogo, de hecho mi psicólogo, al que gracias a Dios cada día visito menos ya que poco a poco voy a mejor. Siempre lo califico como mi "bastón" porque no quiero quitarme el mérito en todo lo que he logrado desde que empecé a visitarle pero sin su apoyo no creo que hubiera sido posible, o las cosas habrían salido muy distintas.
Su blog, Saber lo que busco, es uno de mis preferidos, de los que más me inspiran y nunca me deja indiferente. Una muestra de lo que se acostumbra a cocer ahí está en la colaboración que cuelgo hoy. Espero que lo disfrutéis.


El Bucle de Boyd


Existe una teoría militar muy interesante que se denomina “El bucle de Boyd”. Fue formulada en el empeño del tal Boyd de explicar las causas por las que un avión era derribado en las batallas aéreas. Básicamente formula que la interacción entre los dos pilotos se puede describir como un bucle de acción-reacción. El que reacciona no lleva nunca la iniciativa y suele acabar derribado al cometer un error. Vamos, que el que suele ganar la batalla y no ser derribado es el que lleva la iniciativa. De esta manera, Mr. Boyd concluyó que sólo se podía recuperar la iniciativa si se conseguía concatenar una respuesta doble que obligue al oponente a reaccionar. Esto que parece una perogrullada puede significar la diferencia entre vivir y morir.
Esta teoría la podemos aplicar a muchos ámbitos de la vida, pero me gustaría centrarme hoy en el ámbito de las relaciones de pareja, y más en concreto en aquellas que podríamos definir como disfuncionales.
Si tomamos la teoría de Boyd podemos observar una pauta de interacción disfuncional en la que uno tiene el poder y controla la relación, y otro (generalmente otra) que sufre y depende constantemente. Es curioso, pero la persona que tiene el poder en la relación disfuncional es la que tiene más problemas psicológicos, pero la que acude a terapia es la que sufre.
La única manera de salir de este tipo de relaciones es tomando consciencia y buscando una doble respuesta que nos permita recuperar la iniciativa. El principal problema es que el que manda en la relación no suele tomarse demasiado bien este tipo de cambios y reacciona buscando herir de diversas maneras a su “sometida”, ya sea por miedo, culpa o pena, que le permita anular a su víctima.
Muchas de estas relaciones se pueden definir como de vampirismo emocional, y ningún depredador deja escapar fácilmente a su presa. Tal vez lo más terrible de estas situaciones es que una vez finalizadas, el vampiro depredador siempre intenta volver a recuperar la relación, da igual el tiempo que pase, porque él siempre tiene poco que perder y mucho que ganar, y no se toman nada bien las negativas…
Hace un tiempo tuve conocimiento de una de estas relaciones, y la víctima rehizo su vida después de romper la relación. Siete años y medio después de haber roto la relación, el depredador emocional volvió a hacer acto de presencia a través de email: Ya había entrado en el bucle de Boyd. Ante la ausencia de respuesta lo intentó un par de veces más. Luego empezó a descalificar e insultar por el hecho de no obtener respuesta.
¿Qué hace?¿Aguanta los insultos?¿Se los devuelve?¿Le da explicaciones? No, mejor realiza un movimiento doble que le permita llevar la iniciativa de la situación y le envía el siguiente email:

Mi malherido y renqueante lobo feroz,
Las obsesiones no son buenas…Ciegan. Y no hay más ciego que el que no quiere ver.
¡Veamos pues!
Inviertes mucha energía y empeño en recibir respuesta mía, sin darte cuenta que ya la obtuviste de tu primer e-mail: La Nada, El Silencio, La Indiferencia, es también una respuesta. Por muy dolorosa y frustrante que ésta sea.
Y no es resentimiento. Es carpetazo a una etapa de mi vida, ya pasada, a la que no deseo volver.
Agradezco tu visión aleccionadora sobre qué supuso o dejó de suponer nuestra historia de amor para mí. Sólo recordarte un detalle: yo estuve allí.
Leyendo tus palabras veo cuánto de triste y perdido hay en ellas. ¡Tan centrado estás en ti! Si la rabia no te ofuscara, entenderías…
Que no soy víctima, aunque lo fui. Y no de ti, sino de mí.
Que yo fui responsable de las decisiones que tomé (y de las que omití).
Que fui presa de mi desprecio. Me maltraté. Me permití caer, y caí.
Me abandoné.
Sólo cuando tú seas capaz de mirarte en el espejo y aún detestando el reflejo que te devuelva, lo reconozcas como tuyo, entenderás de qué te estoy hablando.
No reniego de mi historia personal, sólo intento aprender de ella.
Ya no me aferro tercamente a nada.
Aprendo que hay otras verdades, distintas a
la mía y tan legítimas, también. Respeto, le llaman…
Sigue tu camino, que yo andaré el mío. Gracias.
Espero, de verdad, haber satisfecho plenamente tu necesidad de respuesta, porque no va a haber otra.
Sinceramente,

No sé a vosotros, pero en mí despierta una profunda admiración alguien capaz de realizar este movimiento. Siguiendo la teoría, consiguió llevar la iniciativa y sólo tuvo que aguantar un nuevo mail lleno de descalificaciones e insultos, que a nuestra amiga le sirvió para ratificar la opinión que tenía de este sujeto. Tal vez lo que ha sucedido es que emocionalmente lo había derribado, diría Boyd.

20/08/2008

La primera carta al viento

El otro día, por pura casualidad, cayó en mis manos la primera carta al viento que escribí. A diferencia de las demás que voy colgando esta vez sí diré su fecha de publicación, el 14 de diciembre de 1993, ya que al releerla quedé impresionada con mi soltura al escribir a mis quince añitos. Está claro que no es digna de ningún premio literario pero no está nada mal, por no hablar de su valor sentimental.
Esta mañana he mirado por la ventana y tú no
estabas.
Mi corazón está triste y tengo la mente nublada. Lucho
con mis lágrimas para que no estallen y languidezcan por mi
rostro.
¿Por qué? ¿Por qué no estás en mi ventana?
La vida se me hace pesada sin ti, te necesito como el
aire que respiro, pero tu negativa me hace agonizar en un mar de
dudas.
¿Por qué no quieres darte cuenta de que me haces daño,
mucho daño?
Floto en una atmósfera abismal, estoy en un punto negro
inexistente, y tú no eres capaz de salvarme. No quieres salvarme.
A veces sueño con el tacto de tu piel, y no puedo
imaginarme el placer de sentirme entre tus brazos.
La vida no está hecha para pasarla sin ti pero tu mirada,
fría como el hielo, provoca que me vaya consumiendo poco a poco, lentamente,
como la vela que se apaga con el paso del tiempo.
Tú eres mi fuego y el único que puede cambiar la
vela.
Parece que enciendes muchas velas pero no quieres
mantener la única que vale realmente. No entiendo por qué el amor es tan
cruel,
quizás porque he hecho algo mal, pero no puedo creer que haya hecho
algo tan
malo para que tenga que sufrir de este modo.
No sé por qué estoy escribiendo esta estúpida carta si sé
que no te tendré nunca.

Para vuestra información el chico terminó encendiendo mi vela y durante un tiempo, cuando me asomaba por mi ventana, me obsequió con el regocijo de poder admirarle.

10/08/2008

Greatest and worst hits/posts

Hace mucho tiempo leí un post muy parecido a este en el blog de Ángel. Por aquel entonces yo era bastante novata en la bloggesfera pero me pareció una muy buena idea para guardar en mi cajón creativo. Así que dada la evolución de este espacio y durante mis vacaciones os dejo algunos deberes que creo que a los lectores de siempre os gustará para rememorar viejos tiempos, y a los nuevos os mostrará algunos de los posts precedentes a tener en cuenta.

La idea es hacer una clasificación de algunos de los posts más o menos visitados, los que me han inspirado sentimientos más profundos o han impactado o gustado más.


Así pues, the Oscar goes to:
1) Los posts más comentados:

  • La caja de cerillas: Hace muy poquito de ello. Gracias a la aparición de este espacio en Blogs Notables el número de visitas a este blog ha crecido vertiginosamente (me ruborizo cada vez que lo pienso) y parece que entre esta gratísima noticia más el tema, que tenía su miga, se lleva el nº 1 en el top ten.
  • Protección: Sin duda uno de los posts más sinceros que he escrito, puede que el más desgarrador y realista a la vez.
  • Los límites de la (in)fidelidad: Uno de los debates que he propuesto, y creo que es con el que más me he enriquecido por la diversidad de opiniones.

2) El post menos comentado: El Principito - Aún no entiendo por qué... Creo que la reflexión del libro era buenísima!

3) El post más autocensurado: Soulmate - Sólo un videoclip, la letra de la canción y una línea. Si ese día hubiera plasmado todo lo que me quemaba por dentro alguien que yo me sé hubiera recibido lo suyo y mucho más... Creo que desde que nació este blog es, con diferencia, el dia que he estado más triste. Pero como dije una vez a veces debo autocensurarme a mí misma para proteger a la gente que quiero.

4) El post más alegre: Marta es tripolar - A riesgo de parecer frívola me divertí muchísimo redactándolo, describiendo y calificando...

5) El post más esperanzador: Soñar es vivir - La Marta más Marta.

6) El post más bonito: Carta al viento nº2 - En opinión de la autora... todo es subjetivo.

7) El post más elaborado: Feliz (no) aniversario - Creo que sólo su destinatario puede llegar a captar el tiempo, la creatividad y el sentimiento que empleé en él. Me costó mucha valentía publicarlo.

Si os aburrís ya tenéis trabajo... ¿con cuál os quedáis?

01/08/2008

Marta is out of service

Vacaciones... ¡¡¡por fin!!! Hoy es mi último día laborable, el tan ansiado momento ha llegado...
Me voy a Platja d'Aro con muchísimas ganas de 2 cosas: espachurrarme en la playa y dormir, dormir mucho! Lo cierto es que en los últimos meses he tenido tantos eventos que estoy más bien asocial, y mi cuerpo y mi economía no están para muchas juergas (aunque como buena criatura de la noche que soy alguna que otra fiesta sí me voy a pegar jeje... una es como es!).
Me va a ir muy bien desconectar de todo y de todos. Este año a nivel de trabajo está siendo durísimo por todos los cambios que ha habido (y los que habrán), por no hablar de esta crisis económica en la que estamos entrando que hace que todos andemos medio histéricos... Y luego tengo también mi lío masculino particular con el que no termino de aclararme: hemos eliminado al 1, el 2 va ganando puntos y del 3 prefiero no hablar. Necesito dejar mi mente y mi corazón en blanco y dejarme mimar por el único que merece mi amor: Theo.
Estaré fuera 3 semanitas y dudo que disponga de conexión a Internet por lo que durante este tiempo no podré responder a vuestros comentarios. He dejado programados un par de posts para que no os olvidéis de mí... ¡yo no lo haré!